PANCHO VILLA, EL HOMBRE QUE INVADIÓ ESTADOS UNIDOS EN SU PROPIO TERRITORIO

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MIGUEL ANGEL MADRID GARCÍA.- A lo largo de su historia, Estados Unidos  sólo ha sido invadido por algún ejército extranjero en dos ocasiones; una de ellas, la llevó a cabo un hombre solo, Pancho Villa.

La primera vez, fue en 1812, cuando los ejércitos ingleses en un intento de reconquista desembarcaron y lograron incluso tomar la capital. Más tarde fueron expulsados definitivamente.

La segunda invasión la realizó el general Francisco Pancho Villa. Y no, no se trató de que el gobierno o algún superior mandaran a Pancho Villa a invadir EEUU. Como en las películas de acción, el ataque de Pancho Villa a Estados Unidos fue algo personal.

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En 1910, cuando empezó la Revolución Mexicana, Pancho Villa comenzó a cobrar cada vez más popularidad en Estados Unidos; era un personaje romántico, mitad Robin Hood, mitad Casanova. Incluso firmó un contrato de exclusividad con la Mutual Films, para protagonizar en 1914 nada más y nada menos que el primer largometraje de la historia del cine: “The Life of General Villa”.

Hasta el gobierno del presidente norteamericano Woodrow Wilson lo apoyaba vendiéndole armas; pensaba que Pancho era el presidente ideal para México.
Sí, Pancho Villa era adorado por los mexicanos y los norteamericanos.

Pero en 1916, la situación cambió dramáticamente: el nuevo gobierno de México tras la Revolución se convirtió en enemigo mortal de  Villa, y venció en batalla a éste, diezmando su ejército. Pancho Villa entonces se vio obligado a regresar a sus orígenes: al bandidaje y al cuatrerismo.

Empeorando su situación, la lealtad de los norteamericanos está con los ganadores; por lo que estos rápidamente le dieron la espalda a Villa, llegando incluso a colaborar con los enemigos de este al permitir a elementos del gobierno mexicano usar las vías férreas estadounidenses para darle caza a Villa.

Para colmo de males, un gringo, Sam Ravel, estafó a Villa, quedándose con un jugoso adelanto destinado a comprar parque, así que Villa, traicionado por los norteamericanos y perseguido por el gobierno mexicano, estaba en muchos problemas y muy enojado.

Ante enemigos tan poderosos haciendo frente común contra él, y con sus propias fuerzas dispersas luego de su derrota frente al ejército del gobierno, parecían nulas sus opciones ya no para seguir luchando, sino tan sólo para sobrevivir.
Los historiadores discrepan en las verdaderas motivaciones del General Villa para lo que hizo a continuación, pero la explicación más probable es haya sido estrategia -a lo Villa, pero estrategia.

Y es que se le ocurrió a Pancho Villa una solución genial que podía arreglar todo: desbarataría la alianza entre el gobierno mexicano y el norteamericano (divide y vencerás; se vengaría de los gringos; distraería al ejército mexicano; haría renacer el apoyo de la gente para la causa villista; y hasta lograría cobrárselas al gringo que lo estafó. Todo en un solo golpe.

El plan sonaba perfecto; salvo que era no sólo desesperado, sino acaso imposible. El plan era: atacar él solo, con hombres y municiones insuficientes, una base militar norteamericana, la base en cuestión era Columbus, un campamento militar fronterizo con un pequeño pueblo alrededor de 700 habitantes.

Había un detalle: como mencioné, Columbus era la base del 13° regimiento de caballería de los Estados Unidos, compuesto por 532 soldados y 21 oficiales; por lo que la operación era aún más peligrosa.En Columbus, Nuevo México, estaba (además de otras propiedades) la tienda de Sam Ravel, el gringo que se robó el dinero de Pancho Villa; así que uno de los principales objetivos de la incursión era capturarlo, saquear su tienda, y quemar el resto de sus propiedades.

Aun así, como siempre dispuesto a jugárselo todo a una carta, el general Villa siguió con su plan, en la madrugada del 9 de marzo de 1916, más de 500 hombres liderados por Francisco Villa cruzaron la frontera e iniciaron el ataque a Columbus.

Los hombres de Villa comenzaron el saqueo de las tiendas de Ravel, otros tenían la misión específica de localizarlo, y otros de vigilar, pero precisamente ese día Ravel no estaba. Había ido con el dentista a El Paso, comenzaron varios enfrentamientos a tiros entre los invasores y los lugareños.

Alertados por los disparos, comenzaban a despertar los integrantes del 13° de caballería, y varios se sumaron a la gresca mientras, el saqueo finalizaba, y se dio inicio al incendio de las propiedades de Ravel: tres tiendas y un par de hoteles; aunque al final fueron destruidas muchas más casas.

Finalmente, los invasores se retiraron, llevándose un botín de caballos, mulas, armas, y pertrechos; el saldo de la batalla: 24 estadounidenses, y 90 villistas muertos, respectivamente.

Desde el punto de vista estrictamente militar, fue una de las operaciones más grises de Villa: mal planeada, y mediocremente ejecutada, casi termina en desastre; contrastando con muchas otras batallas que le valieron el sobrenombre del “Napoleón mexicano”, Que para mí pensar muy exagerado.

Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, fue brillante: logró suscitar la ira gringa, que a los pocos días envió una expedición a capturar a Villa, la célebre Expedición Punitiva o “Pancho Villa Expedition”; ocasionando así resquemores entre el gobierno mexicano y el estadounidense, estando incluso a punto de declararse la guerra entre ambos países; en México su popularidad se elevó, pues ahora era el mexicano débil perseguido por el poderoso invasor norteamericano; aprovechando esta nueva popularidad, Villa pudo reclutar nuevamente un ejército, y mantenerse en la lucha revolucionaria.

Por cierto, lo olvidaba, El centauro del norte, como también se le conoció, le gustaba cruzar al “otro lado” para tomar malteadas de fresa en las cafeterías de El Paso y San Antonio. Cuentan incluso, que en las cantinas empezaron a servir esta deliciosa bebida para poder atender al líder de la “División del Norte”. ¿Qué habrán tenido de especial estas malteadas, para que Villa se arriesgara de tal manera con tal de consumirlas ,resulta interesante pensar que un hombre que ha generado una historia tan complicada y llena de misterios, se enloqueciera por una bebida compuesta por leche y dos bolas de helado de fresa , el hecho es que será un personaje  para muchos con ángulos fractales, pero lo que sí es una realidad es que fue un elemento valioso, insisto mus polémico, en nuestra historia de México, para el inolvidable siglo XX, a los que muchos aún  creemos pertenecer
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