¡La casa de seguridad estaba cerca del cuartel militar!

La fuerza especial tuvo que entrar con todo; los plagiarios estaban bien pertechados

El Mañanero, Acayucan, Ve.- Suena increíble pero es cierto: a cien metros de la supuesta “casa de seguridad” donde detuvieron a presuntos secuestradores y liberaron a dos rehenes, se encuentra una base del Ejército Mexicano y justo enfrente del ya famoso lugar, se dijo renta uno de los mandos militares de dicha base, por lo que entre sus colegas mencionó: “no manches, vivo enfrente y nunca me di cuenta”.

Los que sí se dieron cuenta, según los datos extraoficiales, fueron los vecinos que alertaron a las corporaciones por el intenso movimiento en los últimos días de camionetas de lujo y la presencia de sujetos que se paseaban en las afueras de los departamentos, en la calle, fumando o solamente sentándose, como si estuvieran aburridos, sin notar que sus acciones ya eran mal vistos por vecinos y transeúntes.

Alguien puso el dedo y llamó a las corporaciones, aunado a los secuestros en la ciudad, puso en alerta a las corporaciones que este martes arribaron al punto desde distintos lugares al lugar, acordonando y cercando con valla humana el perímetro, mientras que el grupo de ataque ingresaba a los cuartos, rompiendo chapas, quizá a patadas y disparando para amedrentar a los de adentro.

Mientras en el exterior se escuchaban balazos y los vecinos –quienes después relataron entre dientes lo vivido- se escondían en sus viviendas para evitar una bala perdida, se dijo que se escucharon gritos de dolor, otros de auxilio y palabras altisonantes, seguramente de los efectivos policiacos que sabían que no estaban tratando con blancas palomitas y después el murmullo, el ruido de habitaciones registradas a conciencia y el fuerte dispositivo militar que indicaba a los medios de comunicación no acercarse demasiado “no vaya siendo que una bala perdida los alcance”.

A distancia se observaba el movimiento de agentes policiacos, todos con chalecos antibalas y fuertemente armados, algunos con mirada de pocos amigos que dirigían hacia los representantes de los medios de comunicación y haciendo señas con las manos que se retiraran, que no se tomaran gráficas, luego dijeron que es por seguridad de ellos mismos porque luego los presuntos maleantes quedan libres y buscan quién se las hizo.

Los minutos de tensión se convirtieron en una eternidad y cuando se marcharon con los detenidos y los rescatados, es que los reporteros alcanzaron a ingresar hasta el punto de la presunta “casa de seguridad”, mientras que algunos vecinos comenzaban a salir de sus viviendas, preguntando: ¿ya se fueron? Otros decían: “voy a ver a mi comadre, tiene azúcar y vive ahí cerca de donde se escucharon los plomazos”.

En los cuartos que se miraban desde la calle se podían observar colchones en el piso, ventiladores prendidos, televisores encendidos, comida enlatada y eso sí varios casquillos de armas largas y cortas así como manchas de sangre que hablaban del intercambio de balas entre uno y otro grupo.

Al final, todo parecía volver a la calma. Porque también comenzaron a circular muchos motociclistas en pareja y taxistas que iban de vacío, volteando hacia el lugar donde fue el suceso delictivo y la colonia Ampliación Francisco Villa se sumergió en la oscuridad de la noche, por lo que todos se encerraron a piedra y lodo como presagio de que no todo ha terminado.

Compartir

1 Comentario

  1. Morro si no sabes que pedo no hables si se te dijo que era un área de peligro es por tu puta seguridad no por otra cosa y por otra parte en cuanto se sucito el percance los militares salieron corriendo y de eso yo soy testigo puñetas me cae de madre que si tu estuvieras viviendo aquí siempre que los vieras salir les darías tus respetos por poder dormir seguro y que me garantizan un día mas de vida cuidando de mi y de toda mi familia ja y asta toda la ciudad y si fue serca pendejo pero ellos y algunos sin chaleco salieron a ver que pedo imbécil amarillista de mierda

Dejar un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here