Se le cae el teatrito a “Chuchín”

Taxistas y vecinos de las comunidades  realizan protesta por el pésimo estado de los caminos. El alcalde oluteco se “comió” más de 3 millones de pesos, pero se olvidó de hacer obras.

OLUTA, VER.-Para el gobierno de Jesús Manuel Garduza Salcedo, inició el principio del fin: los ciudadanos se cansaron ya de las promesas y de la ausencia de obras, pero principalmente del pésimo estado de las carreteras y caminos del municipio, por lo cual ayer se dio la primera de la que sería una serie de protestas públicas con las que prácticamente se estaría despidiendo la administración de “Chuchín”.

 La mañana de ayer, dirigentes de las diferentes uniones de taxistas y representantes de los vecinos de las comunidades de Tenejapa y Correa, se presentaron al palacio  municipal para exigirle al alcalde “Chuchín” Garduza que le ponga atención al mal estado de los caminos del municipio.

Estacionando sus unidades en la calle Hidalgo, frente al palacio municipal, los líderes de los taxistas y los representantes de las comunidades le informaron al alcalde –por si acaso no los ha visto—que la carretera Oluta-Acayucan y los caminos que conducen a las comunidades de Tenejapa y Correa están en pésimo estado.

 Los trasportistas amenazaron  con suspender de manera definitiva el servicio a las comunidades de Tenejapa y Correa a consecuencia del mal estado de los caminos de terracería. Los líderes taxistas le señalaron al alcalde oluteco que para llegar a la comunidad de Tenejapa casi se tardan una hora y otro tanto a la de Correa, además de que las unidades automotrices resiente el mal estado de los caminos, situación que repercute en su economía.

  En la protesta se dejó entrever que se podría suspender también el servicio de taxis a la ciudad de Acayucan, ya que es vergonzoso el mal estado de la carretera.

  Aunque el alcalde oluteco no “acostumbra” atender a los ciudadanos otros días de la semana que no sea los lunes, ante la amenaza de que los taxistas y los vecinos de las comunidades tomaran otras acciones  más drásticas, el alcalde “Chuchín” Garduza casi se vio obligado a atender a los inconformes, pero como sucede casi siempre que hay inconformidad ciudadana, respondió con evasivas.

 “Chuchín” Garduza se lavó las manos en torno al estado de la carretera hacia a Acayucan y a dos meses de que concluya su administración, hizo otra promesa: dijo que “ya está listo el presupuesto para el bulevar que unirá a Oluta con Acayucan”, promesa que ha hecho durante los 4 años de su gestión y que por cierto no ha cumplido.

  La respuesta de “Chuchín” Garduza a la inconformidad ciudadana, fue de promesas, más promesas y echarle la bolita a otros. “Sugirió” a los inconformes que se presentaran a la empresa cementera que se encuentra en el camino Oluta-Ojapa para que sea esta quien aporte el material para el arreglo de los caminos; también “sugirió” que sean los propios taxistas y ciudadanos los que pongan la mano de obra; no se especificó qué va a aportar el Ayuntamiento que preside.

 Los transportistas y representantes de los vecinos de Correa y Tenejapa señalaron al final de la reunión que si el alcalde oluteco no cumple con los compromisos contraídos y no se le mete mano a los caminos, habrá movimientos más drásticos que incluirían cierre de caminos o suspensión de servicio hacia las comunidades.

 

  Cabe recalcar que este movimiento de inconformidad se dio a una semana exactamente de que el Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) señalara en su análisis de la cuenta pública del año 2016, un presunto daño patrimonial por más de 3 millones de pesos, los cuales habrían sido desviados por el alcalde “Chuchín” Garduza; pese a ese monstruoso desvío de recursos por los que le podrían fincar responsabilidad penal, a la carretera Acayucan-Oluta y a los caminos hacia Correa y Tenejapa no se no se les metió mano y los olutecos ya empezaron a abrir los ojos y a protestar.

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