ACAYUCAN: “Operación Jerónimo”, en marcha

Angel Gabriel FERNÁNDEZ.- (1) Para el acayuqueño que no sale del primer cuadro de la ciudad, de sus barrios y colonias, les informamos que la ciudad está en virtual estado de sitio: los tres principales accesos y salidas hacia Sayula, Oluta y Soconusco tuvieron que ser militarizados; tuvieron que instalar una fuerza mista entre Ejército y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, listas las fuerzas para en cualquier momento hacer una acción “envolvente” y tomar la ciudad, como se acostumbra en las guerras, sólo que aquí no se combate a ningún invasor o a grupos revolucionarios o extranjeros; la guerra aquí es de mexicanos contra mexicanos; de paisano a paisano.

Aquí el enemigo se llama inseguridad, violencia.

(2)

Y es que mientras durante décadas los acayuqueños se durmieron tranquilamente y se despertaron también de manera pacífica y con toda la actitud para ganarse el pan aunque sea como vendedores ambulantes…un día despertaron y se encontraron con el monstruo de la violencia.

De Acayucan sólo se hablaba en el panorama estatal como el pueblo donde había un manantial llamado Temoyo sobre el que corría el mito de que quien tomara agua del mismo, ya no se iba de la ciudad.

Pero a esta ciudad le ocurrió lo que en el considerado cuento más corto del mundo que escribió el guatemalteco Augusto Monterroso:

“Cuando despertó, el dinosaurio (monstruo) todavía estaba allí”.

El dinosaurio, el monstruo, siempre ha estado en Acayucan, sólo que estaba dormido. Es decir, ha sido tierra de gente brava, cuna de revolucionarios, tierra en donde ni terremotos brutales como el del año 1957 que destruyó la iglesia de San Martín Obispo los ha doblegado. En Acayucan su gente ve hacia abajo a sus semejantes sólo para ayudarlos a levantarse.

Pero el dinosaurio siempre ha estado aquí…y despertó.

Despertó de manera brutal: secuestros, asesinatos en pleno centro de la ciudad, robos a una cuadra del palacio, asaltos a pleno parque Juárez.

El monstruo es la inseguridad y la violencia.

(3)

La presente columna se llama “Operación Jerónimo en marcha”. La “Operación Jerónimo fue puesta en práctica el primero de abril del año 2010  por el gobierno de los Estados Unidos, con el propósito de combatir al considerado terrorista número uno del mundo e incitador de la violencia: Osama Bin Laden.

Pada dicha operación se movilizó a los elementos del Ejército y de la Marina que se consideraban más capaces; eran 24 expertos en armas, explosivos, combate cuerpo a cuerpo y entrenados para cualquier contratiempo. Se trataba de neutralizar a la violencia. Y se hizo.

Lamentablemente, la presencia de elementos policiacos en la zona de Acayucan ha reportado pocas o nulas acciones en contra de la delincuencia; incluso, pese al blindaje, en Sayula de Alemán aparecieron dos cadáveres en pedazos y en la colonia Los Gavilanes Acayucan hubo un baleado supuestamente por intento de asalto.

Muchos policías y muchos militares, parece ser, ya no espantan a nadie.

La “Operación Jerónimo” que en la zona de Acayucan sería contra el terrorismo número uno llamado violencia, sólo va a tener éxito el día que haya coordinación entre todas las fuerza y que todas las fuerzas estén combatiendo al máximo. En Acayucan el Ejército ha andado de ambulante primero en las ex instalaciones de La Llanura, luego en un hotelucho a orillas de la carretera Costera del Golfo y últimamente refundido allá por la prepa Acayucan. La Marina por su parte estuvo en la ex UDA y luego pasó a su propio cuartel en la esquina de las calles Riva Palacio y Zaragoza, aunque se dice que ya ni marinos hay. Un cuartel militar que supuestamente se construía rumbo a Congregación Hidalgo, está incompleto.

A la guerra no se va sin fusil.

Los elementos necesitan equipo y comodidad, además de labores de inteligencia, para poder hacer su trabajo. Los militares tienen códigos de conducta, de ética y de honor, pero los delincuentes no, así que la lucha es desigual.

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