Chuchín Garduza: derechos humanos

Ángel Gabriel Fernández.- (1) La ciencia médica francesa hizo hace algunos años una serie de experimentos acerca de la conducta humana.

Uno de esos estudios se les hacía a los niños recién nacidos, porque los franceses, en ese deseo de seguir siendo una nación del Primer Mundo, querían descubrir cómo serían esos seres una vez que fueran adultos; querían saber con antelación qué tipo de conducta iban a desarrollar. Querían ver en concreto si iban a ser ciudadanos de bien o si tendían a la delincuencia; el propósito era tener vigilados o normar las conductas de quienes vieran que tendían a conductas negativas.

Está comprobado también científicamente que con cierto tratamiento quirúrgico se puede normar la conducta. En la edad media se acostumbraba una lobotomía para lograr doblegar la voluntad de las personas. Tras esa operación las personas quedaban como muchos políticos de hoy en día: sin voluntad.

Entre esos experimentos que existían en los anales de la ciencia médica, se habla de casos en que tras tratamientos neurológicos con bisturí, un hombre podía demostrar una conducta ambigua: un sujeto con una mano agredía a su mujer, pero con la otra mano y al mismo momento, la acariciaba. Era capaz ese ente se sentir odio y amor al mismo tiempo podía llorar y reír; insultar y decir palabras de amor.

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El presidente municipal de Oluta, Jesús Manuel Garduza Salcedo, tiene un problema grave de conducta: le gusta mucho, impulsa y juega el futbol, pero en este pueblo que es netamente beisbolero, no hay pelota caliente ni de cuarta fuerza. Tiene un buen estadio para beisbol, pero no hay impulso a este deporte.

En Oluta hay cines y una plaza comercial que dicen que es de primera, pero no hay Universidad. El plantel de “estudios superiores” es el TEBA “campus La Macaya”, una escuela e bachilleres de medio pero que está a dos kilómetros de la cabecera municipal, casi entre el monte.

Tiene una biblioteca pública abandonada, pero cada año organiza el Ayuntamiento un concurso de canto en el parque central en el que exponen al ridículo a jovencitos y jovencitas.

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Pero lo más grave de la conducta de “Chuchín” Garduza es ahora su pretensión de ser candidato a Diputado Federal. El hombre anda en plena precampaña recorriendo planteles escolares no tan sólo de Oluta, sino de toda la región. Lo hace, obviamente, utilizando los recursos públicos del Ayuntamientos, tal como se hizo durante la campaña panista de María Luisa Prieto Duncan. Si en el estado  de Veracruz se dice que hubo una “elección de estado”, a favor del PAN-PRD, en Oluta fue “la elección de Chuchín”. Él escogió candidata a alcaldesa y a síndico; él organizó y pagó la campaña; él eligió a los representantes de casillas. Hizo a que juraran con sus jugadores, con su equipo, en su cancha, con su balón, con su árbitro, con su público y en su estadio.

La mala noticia par5a “Chuchín” Garduza, es que en el Distrito por el que pretende ser candidato a diputado federal, el de Cosoleacaque, el panismo no domina.

“Chuchín” Garduza pretende jugar en un Distrito en donde históricamente manda el priísmo y en donde el control desde hace años lo tienen, hay que decirlo, los hermanos Cirilo y Ponciano Vázquez Parissi, aquellos que ganan y ganan elecciones póngales a quien les pongan.

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Pero les iba diciendo que hay cosas graves en la conducta del alcalde de Oluta:

La semana pasada acudió, cuando menos, a dos eventos de clausura de niños de kínder. Llegó con su lacio bigote, con su sonrisa, convivió con ellos.

Pero en esos momentos en que se hacía rodear de niños inocentes —incluso de niños especiales—“Chuchín” Garduza se convertía en el presidente municipal del sur der Veracruz, más cuestionado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos

El gobierno municipal panista que encabeza “Chuchín” Garduza es el que más viola los derechos de los ciudadanos. Los casos están documentados.

Existe la recomendación REC-27.2016, emitida recientemente por el caso de un ciudadano que fue maltratado por elementos policiacos locales, hechos ocurridos en mayo del año pasado.

Está también la recomendación del expediente CEDH/ 1VG/ACA/0385/2015 porque los mismos elementos violentaron los derechos de un conocido deportista que incluso perdió la vida. Por este caso, la Comisión Estatal de Derechos Humanos recomendó al Ayuntamiento que sancionara a los elementos, lo cual no se sabe si hizo “Chuchín” Garduza o no lo hizo público. Si lo hizo, que lo demuestre.

Siendo el alcalde de la zona sur que más ha violado los derechos humanos, “Chuchín” Garduza no tiene rubor y se hace rodear de niños; los abraza, los carga…

Diario el Mañanero documentó fehacientemente, con fotografías, que “Chuchín” Garduza ordenó quitar los juegos infantiles que estaban en un espacio frente a la escuela primaria “Miguel Alemán”: durante más de tres años los niños olutecos no tuvieron dónde divertirse. También se documentó que los juegos infantiles fueron arrumbados y estaban en un taller mecánico de la calle 5 de Mayo del barrio Tercero. Apenas haces una semanas el Ayuntamiento volvió a instalar otros juegos infantiles en el mismo espacio. No se sabe por qué “Chuchín” Garduza tuvo olvidado a los niños durante más de tr4es años; si hubiera tenido buena voluntad, los juegos infantiles los hubiera instalando el mismo mes y año que ordenó quitarlo.

Hasta aquí comento los casos documentado, de los que hay constancia, pero hay  otro caos que igualmente podrían tratarse de violaciones a los derechos humanos cometidos por el alcalde oluteco.

Uno de ellos es el caso de unos ex empleados municipales que fueron despedidos. Hay documentos –aunque las partes no han accedido a exhibirlos—donde se comprueba que el alcalde oluteco se ha negado a pagar una indemnización; entre los agraviados está el abogado Héctor Gutiérrez Falcón. Para evadir esa responsabilidad, “Chuchín” Garduza ha preferid pagar multa tras multa y echarle la responsabilidad a su compadre el síndico  Javier Lara Alfonso, de quien no se sabe de dónde obtiene recursos económicos para pagar las diversas multas que ha impuesto un Tribunal Laboral.

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A “Chuchín” Garduza sus choferes y cobradores le dicen “patrón”.

Hubo un personaje —toda proporción guardada—al que se le conocía como “el patrón del mal”, quien por un lado inauguraba canchas deportivas y regalaba casas, pero tuvo a un país de rodillas, violando constantemente los derechos humanos de sus ciudadanos..

Hubiera sido dramático que un niño de esos especiales o un  niño cualquier de Oluta le preguntara al presidente municipal:

–“Señor, por qué su gobierno viola los derechos humanos…no sea así!.

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