Los números de un Líder

“Hay plumajes que cruzan el
pantano y no se manchan…¡tu
plumaje es de esos!”:
Salvador Díaz Mirón.

(1)

Cuando un  autoritario Presidente de la República reprimió y exilió a Gabriel García Márquez, el escritor le escribió una nostálgica carta llama “El adiós al olor de la guayaba”, en la que palabras más, palabras menos, le decía:

“Creo que, a diferencia de muchos políticos, le he dado a mi País más  gloria y satisfacciones con mis letras”. Era muy correcto: el escritor era respetado y leído por todo el pueblo; tenía más prestigio y reconocimiento que los que en ese momento mandaban en el País.

El hombre hace el puesto…no el puesto hace al hombre.

(2)

Clemente Nagasaki Condado Escamilla es acayuqueño de pura cepa; nativo del  barrio Zapotal estudió la escuela primaria en la popular escuela “Papachote” o Albino R. González que se ubica en la entrada a la colonia Revolución.  Esa palabra, Revolución, la lleva en la mente, por algo fue quien le dio vida al Partido de la Revolución Democrática y luego fue candidato del Revolucionario Institucional.

Cuando adolescente practicaba el basquetbol; el deporte ráfaga lo ejecutada bien como ejercitándose  de manera permanente para su lucha política, para su  recorrido por los vericuetos de la democracia.

Su entrenamiento físico, su entrenamiento intelectual, en las leyes y en la política, lo han hecho un ciudadano valioso.

Es Nagasaki Condado Escamilla admirador del histórico discurso de Martin Luther King “Tengo un sueño”. Cree firmemente que cada pueblo merece un precioso amanecer después de una larga noche de cautiverio.

Luther King veía que sus  paisanos, la gente de su pueblo, de su mismo color, de su misma raza, vivía en una isla solitaria, aislados, rodeados de un océano de prosperidad material.

“Es hora —decía en su discurso el líder social Luther King—que el Banco de la Justicia  haga efectivo el pagaré que tiene con el pueblo, porque parece que se le ha dado un cheque sin fondos que ha sido devuelto con el sello: fondos insuficientes”.

(3)

Si Pitágoras afirmaba que en la vida todo se mide en números, Nagasaki Condado es un acayuqueño de números:

En su  primera incursión como candidato, en el año 2007, luchando contra el poder del Estado, obtuvo más de 10 mil votos de los acayuqueños; su corriente política alcanzó tres posiciones edilicias. En su candidatura a la diputación local, alcanzó más de 26 mil votos en la región. En su última participación política por la alcaldía, logró casi 14 mil votos, luchando contra todos, pero sobre todo contra el peor enemigo en la política: la traición.

(4)

A Nagasaki lo conocí  hace unos 30  años; ambos éramos adolescentes y nos daba por hacerle al deporte y a dar los primeros pasos en la política. Cuando lograba uno convencerlo de que se echara una cerveza. Inmediatamente tomaba un trago de Melox. Una persona con aspiraciones grandes no debe dejarse dominar por el alcohol ni por las pasiones. Era desde joven un líder, Vecinos, primos, compañeros de escuela lo veía como eso: como líder.

La lucha política lo llevó a ser regidor muy joven y yo me dediqué a la reporteada. En el Cabildo de la administración 98-2000 fue el más aguerrido.  Los demás ediles bailaban al son que él tocaba. Ya se le veía un amor por su ciudad, por su gente, pero sobre todo, madera de político de altura.

El estudio lo convirtió en Maestro en Leyes y en alto funcionario de la PGR, primero, y luego de la Procuraduría del Estado.

El ha sido un funcionario importante de la justicia, rodeado de policías federales o estatales, leyendo expedientes, atendiendo audiencias, ayudando a ciudadanos en su domicilio particular  y siempre con aspiraciones políticas; pero es destacable que jamás me ha pedido favores o canonjías por mi condición de reportero, editor o directivo de los medios de comunicación donde he laborado. Tampoco me ha propuesto  algún negocio ilícito; de lo que más hablamos es de nuestras familias, de la ley, de libros o de política…Así es él: un amigo y ciudadano respetuoso.

Los 13 de octubre es de cajón buscarlo o llamarlo (pese a mi negativa usar teléfono celular), para felicitarlo por su cumpleaños. Lo mismo en los primeros minutos de cada año que comienza, lo mismo que cuando se necesita un consejo  jurídico; porque Nagasaki hace lo mismo cada 26 de octubre; pese a ser un destacado abogado acayuqueño y político de altura, lo mismo se come un chanchamito o un vaso de horchata en el corredor de mi casa o nos echamos un agua de limón en el garaje de la suya.

¡Felicidades licenciado!

¡Felicidades líder!,

Perdón: ¡Felicidades amigo!.

Compartir

Dejar una respuesta