¿Olu-tecos?

Angel Gabriel FERNÁNDEZ.-

“Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos…”.

(Federico García Lorca). 

(1)
(Fernando Kuri sí cumple: antes de reiniciar este análisis, déjenme comentarles que  el actual diputado local por Acayucan es uno de los artífices —Dios primero—de que vuelva a esta labor. El político, mejor dicho, el hombre, o el amigo. Hizo posible una cirugía en los ojos que me permite seguir viendo y escribiendo. Gracias a Dios, a Kuri y a los demás amigos que se preocuparon por mi estado de salud).

(2)
Tengo 45 años vividos en Oluta, he tenido la oportunidad de leer muchísimos libros de la biblioteca local y de otros municipios; me precio de tener amigos tan cultos como el doctor en historia Alfredo Delgado Calderón, el historiador Josué Viveros Cuervo y tuve la oportunidad de corregir un original de  un libro del antropólogo Rubén Leyton Ovando. En el caso del erudito Alfredo Delgado, me dio la oportunidad de leer su tesis para doctorado en historia regional.

Pero el sábado me sorprendió al escuchar que en este mi pueblo se llevaría  a cabo un evento de Labrada de Cera en honor a San Juan Bautista. Para ello adornaron el domo del parque Venustiano Carranza de este pueblo popoluca.

Los afectos a las redes sociales me comentaron que hubo muchos comentarios negativos acerca de dicho evento, porque aunque la ceremonia de labrada de cera es exquisita, tradicional, bonita, trascendente y hasta envidiable, NO es original de Oluta. En Oluta se le danza a la Malinche la víspera del 24 de junio y previamente con música de viento se pasea al Santo por las calles del pueblo.

(2)

El doctor en historia Alfredo Delgado Calderón me comentó ayer que la labrada de cera es una tradición totonaca y zapoteca de la cual hay mínimo registro en esta zona popoluca. La labrada de cera es todo un rito, no se hace de manera improvisada.

Hace unos 35 años se celebró en Oluta la fiesta en honor a la Santa Cruz, de la que dicen que fue reyna la guapa Melly Alarcón y luego Susana Rasgado Pavón; para ellos, la familia Rasgado, proveniente del istmo, echó la casa por la ventana y organizó grandes bailes con grandes orquestas.

A inicios de los años 90, en Acayucan se grabaron algunos capítulos de la telenovela “Más Allá del Puente” en las inmediaciones del panteón, para lo que el alcalde Maximiano Figueroa Guillén derrochó recursos y hasta remodeló una calle. En son de broma, a los acayuqueños ya les decían “acayutecos”. En el caso de Oluta podríamos ser “olu-tecos”.

(3)

En su libro “Un Son que Canta en el Río”, el escritor Roberto Blanco Moheno narra en forma de novela la disputa que había entre dos pueblos cuenqueños: se cree que habla de Tlacotalpan y Cosamaloapan, cuyos pobladores por todo discutían, hasta que a un Obispo se le ocurrió hacer un evento para juntar a los dos pueblos y que se reconciliaran por un lado la Virgen de un pueblo y por otro lado el Santo Patrono del otro pueblo. Antes de la fiesta patronal hubo un partido de beisbol en donde las porras de ambos pueblos se gritaron hasta la despedida, luego vino la unión simbólica entre la Virgen y el Santo, pero ni en ese momento la gente se puso de acuerdo. Los del pueblo de la Virgen decían que no era posible que su patrona se fuera a juntar con aquel santo ca…nijo y los del pueblo del santo no querían para esposa de su patrón a una Virgen  de tan cerquita. Aquello terminó a balazos, botellazos y mentadas de madre, según el libro.

 

(4)

Es bueno que en estos tiempos de crisis y violencia se alegren los pueblos, que se revivan las tradiciones, pero que no se confundan ni nos confundan_ la Labrada de Cera no es tradición oluteca…pero bienvenida.

Ojalá que algunos pueblos remotos de Oaxaca se acuerden de Oluta y hagan festivales como la danza de La Malinche- Los oaxaqueños adoptaron casi como suyo el poema “La Casada Infiel”  del español Federico García Lorca y la adoptaron a la bonita canción de “Nayla”, entonces la labrada de cera podría asentarse en Oluta, pero NO es de Oluta.

Así de claro.

Así de sencillo.

Los libros y la historia no mienten,

En Oluta se quiere a San Juan Batista y sus tamales y popo, No más.

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