AVIVA  LA OBRA DEL SEÑOR CON TUS MANOS

Bendecido día, amado lector, es un privilegio compartir una vez más la palabra de Dios.  Este domingo nos impartió la bendita palabra él siervo de Jesucristo: Javier Hernández el tema:”Aviva la obra del señor con tus manos” el texto base está en  Habacuc 3:2  Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.

¿Cuánto anhelas tú la presencia de Dios en tu vida? Platicando con un amigo sobre  el juego de fut bol,  a mí en lo personal me gustaba más el  fut de los ochenta o noventa en mi experiencia como jugador ya que  era  mi deporte favorito, antes de entender que Dios me había escogido para servir en su Obra, en aquellos tiempo en que jugué era  muy bueno  pero obedecer a mi llamado y trabajar en el ministerio es mucho mejor.

En los 60 el fut  bol  era más bonito porque se vivía  cada partido, en ese tiempo sí se defendían la camiseta, se jugaba con mucha pasión, con cuanta dedicación se practicaba.    En la actualidad el fut bol es un comercio donde las piernas del jugador valen  80 mil dólares o  Euros  o un poco más por pertenecer a determinado equipo  y fueron perdiendo la pasión por la comercialización.            Lo mismo sucede en el ámbito espiritual  ¿sabe cuántos nos  hemos convertido en comerciantes en el evangelio? Muchos ¿Por qué?   Perdimos la pasión por la obra del señor, perdimos el amor por el evangelio, nos volvimos como un comercio, donde no le dimos importancia a la sangre de Cristo derramada en la cruz del calvario.                                                                                                            ¿Dónde  dejamos la pasión por él? ¿Cuándo  dejamos de buscar el rostro de Dios?  Nos hemos olvidado del ayuno, dejamos la oración,  la vigilia, dejamos la lectura de la palabra, muchas veces nos congregamos solamente los domingos, el día de la celebración a Dios,  como pueblo y como iglesia perdimos la pasión por Dios. Y cuando se pierde la pasión se pierde el interés a  la palabra, Dios necesita una iglesia que ore,  se aposente con frecuencia, que busquen  tener como centro al espíritu Santo, donde lo único que importe  sea  buscar la  presencia de Dios, ya que es lo único que puede llenar el vacío en nuestras vidas.

En la actualidad la iglesia perdió la pasión y al hacerlo perdió la unción, también perdió el deseo de venir al altar y derramar su corazón delante de él.  Por eso al leer esta palabra nos damos cuenta que estamos viviendo un tiempo de necesidad, todo el mundo vive un caos,

Efesios 15:16; Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.                                Es un caos lo que vivimos donde la maldad se ha multiplicado y el amor de muchos se ha enfriado, los días que estamos viviendo son tan malos, si nosotros leemos desde génesis hasta el apocalipsis e incluso, hasta el ultimo profeta llamado Malaquías en el antiguo testamento, siempre la historia en cada libro marca que siempre  habido un tiempo de escases, un tiempo de crisis y un tiempo de hambre y un tiempo de desesperación y los que han marcado la historia son los profetas de Dios, la gente que un día vio la necesidad de un pueblo y lo primero que hicieron fue entender que tenían que acudir a las escrituras y no a la sociedad, ni al gobierno para que los ayudaran, ellos buscaron revelación de parte de Dios y pedir arrepentimiento, misericordia y perdón por el pueblo.

Y lo que ellos hacían era caer de rodillas delante de Jehová de los ejércitos, pedirle ayuda y misericordia ya que estaban pasando por una necesidad, ¿Quién de nosotros no ha pasado una crisis? ¿Quién no ha llorado sentado debajo de una regadera por un problema o una necesidad? Ojala nunca te pase con todo el corazón te lo deseamos, porque  si no vas a saber lo que se siente, y este hombre Habacuc lo primero que hace es caer de rodillas e hizo una oración a Jehová y dice “He oído tu palabra y te vi”, tuve temor no miedo, muchas veces te presentan un Dios de miedo, no hagas eso porque te vas a ir al infierno, Sí no obedeces Dios te va a castigar.

Dios no castiga a nadie, la biblia dice tu maldad es la que te castiga, mi error tiene consecuencias, mi maldad es la que me va a castigar, el versículo que dice que al que ama castiga no habla de te voy a pegar, el habla de una corrección. Y la corrección es enseñanza, significa corrección, pero cuando habla de pecado habla que la maldad de ti mismo, que tú pecado es el que te va a castigar y vas a pagar las consecuencias y lo primero que dices yo oí tu palabra y no tuve temor, empecé a faltarte el respeto, el apóstol Pablo nos dice: todo es licito, todo lo podemos hacer, pero no todo me conviene, no me conviene pecar, pero pareciera que sí, no nos conviene mentir, pero a veces mentimos sabes cuál es el problema que nosotros buscamos lo visible pero lo invisible no, cuantas cosas hemos hecho en privado, en nuestro cuarto, ¿sabe cuánta gente no puede dejar las drogas ni  sacar la pornografía de su mente? Nadie, porque lo hacen en privado.  Hay mucha gente que batalla con eso.

Y están pidiendo ayuda a sus padres, pastores o a los hermanos porque no pueden solos, ya les está lastimando, dañando, ya no pueden  están siendo atormentando, se  revuelcan en el suelo y dicen  no puedo, no puedo, no me deja dormir la culpa y lo único que se hacen, es pedir a Dios en una Oración que los liberte, porque él es único que puede libertar al cautivo.

Tenemos a un Dios de liberación. El nos guía hacia la gente que tiene necesidad, Dios es el único que puede cambiar el rumbo de tu vida y de todas las cosas. Dios es fiel. Levántate a interceder por tu vida, familia,  hogar,  matrimonio, enfermedad, por todo lo que estés pasando, recuerda que después de la crisis viene la calma, porque cuando se intercede ante Dios se calman los problemas y las necesidades, créele a Dios y únete al pueblo de Dios para clamar e interceder y  avivar su obra en medio de estos tiempos tan complicados, es necesario regresar a la iglesia antiguo, falta que haya un despertar en su pueblo y cuando esto suceda, Dios mandará un despertar en nuestra vida y  un avivamiento.  Que estamos esperando, aunque venga la crisis o situaciones difíciles, también habrá un pueblo que bendice el nombre de Jesús, un pueblo que se puede levantar y clamar y pedir ver su gloria y si usted avanza Dios va contigo, donde él va quiere que nosotros vallamos, porque no quiere ir solo sino acompañados de nosotros y donde nos movemos El se moverá. Dios nunca se olvida de su promesa y cumplirá las cosas que tu no imaginas, él puede levantar una generación especial,  Dios te dice vuélvete a mí, ya no te aparten mas, deja  de sufrir y de querer resolver los problemas en tus propias fuerzas sino hecha todas tus cargas en mí.

Mira que te mando que  te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes porque  yo estaré contigo donde quiera que vayas.  Aprende a tener y a no tener y  a darle gracias a Dios por todo. Aviva tu obra en medio de los tiempos, el avivamiento comenzó ya.

Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” Para que fuera olor fragante se tuvo que poner en un altar, que significa lugar levantado para Dios. Pero no hay altar, si no hay la Palabra que provoca la fe, y la fe que provoca la semilla, y el fruto para Dios es el fruto para el altar, por eso dice que pongamos el fruto de alabanza. Pero es cuando estamos dispuestos a morir a nuestro yo. No hay verdadero altar sin ofrenda de sacrificio, no hay altar verdadero sin fuego de Dios que consuma la ofrenda de sacrificio.

 

Yo te bendigo para que tu vida sea un altar al Dios vivo. Ya no es tiempo de estar huyendo; resiste al diablo y el huirá de ti. El libro de Habacuc termina diciendo: “aunque no haya nada, con todo yo me gozaré”. Esto no es para destruirte, sino para entrar al lugar alto. Levanta alabanza a Dios porque ahí es donde Él se agrada de ti.                                                                                                           Dios te bendiga amado hermano espero que esta palabra haya tocado tu corazón, pídele perdón a Dios, por todos tus pecados ahí en tu recamara, te invito a que aceptes a Cristo como tu único y suficiente salvador, para que mas bendiciones lleguen a tu vida en los tiempos difíciles y puedas ver su gloria y la victoria.