Crueldad en DICONSA: Lo negrearon, lo corrieron y encarcelaron

Ahora Crispín está enfermo, endeudado y con miedo de volver a prisión. La empresa le hizo su “chamba” con la complicidad de un médico.

Susana Arellano Narváez, Acayucan, Ver.- Un verdadero calvario está viviendo Crispín González Ramos a causa de la falta de justicia por parte de la empresa DICONSA.

Actos de corrupción, abuso de poder y tráfico de influencias por parte de la empresa es lo que ha vivido Crispín González Ramos desde el 14 de agosto del 2011, cuando en un accidente por cuestiones laborales le cambió la vida para siempre.

Ese domingo acudía a hacer funciones propias de su trabajo y tuvo un accidente en la carretera, días después que él denunciara actos de corrupción al interior de la empresa DICONSA; posterior a ello, lo responsabilizaron de ir en estado de embriaguez cuando conducía, para luego deslindarse bajo el argumento de que los domingos los empleados no laboran.

Pese a comprobar que no había alcohol por su sangre al momento del accidente, luego de los estudios que le hiciera el IMSS y de comprobar que  trabaja los domingos, la empresa no quiso respetar los derechos de Crispín González Ramos como trabajador.

Por el contrario, este jueves 6 de octubre Crispín González Ramos fue detenido a ingresando al CERESO, ya que la empresa DICONSA interpuso una denuncia en contra de él por falsificación de documentos bajo la causa penal 467/2016.

Sin notificación alguna de denuncia o algo, la empresa DICONSA logró que lo detuvieran y encerraran hasta el día lunes, argumentando que Crispín falsificó una receta médica de atención por parte del doctor Jesús Manuel Constantino Fernández, quien presuntamente se ha prestado a los juegos sucios de DICONSA.

Y salió libre bajo fianza a las 3 de la tarde del día lunes, mientras que ayer y hoy tiene citas programas en el Juzgado Primero de Primera Instancia en esta ciudad de Acayucan.

DICONSA no ha cumplido con el pago de seguro por invalidez y le retuvo todos los derechos que tiene Crispín como trabajador de la empresa.

La situación se agrava porque Crispín González Ramos no tiene dinero, se ha endeudado, ahora enfrenta un proceso penal y la empresa DICONS simplemente no quiere responder.

Aunado a su salud que empeora más a causa del accidente que lo ha mantenido en todos estos años con daños desde la columna cervical hasta la lumbar, problemas neurológicos, discopatías, por citar algunas, todos diagnosticado por el IMSS.

Por si fuera poco el año pasado, el departamento jurídico de la empresa DICONSA desde la Ciudad de México lo amenazó vía telefónica, diciéndole que no iba a lograr que le pagaran nada, al contrario que lo meterían a la cárcel.

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