Historia de una gran mentira

Entre el ex diputado Mario González y el “constructor” Pérez Trichi, dejaron a medias la Escuela de Enfermería

Susana Arellano Narváez, Acayucan, Ver.- Tres millones y medio de pesos desperdiciados en una construcción de la que no hay ni la más mínima señal de las autoridades por continuar la construcción  el edificio propio de la Escuela de Enfermería en Acayucan, mientras que los alumnos reciben clases en las instalaciones del antiguo hospital que tienen en comodato.

Hace 20 años se fundó la Escuela de Enfermería en Acayucan, siendo la administración municipal quien donara el terreno ubicado en la calle Guacamaya de la colonia El Fénix.

El 27 de mayo de 2010 el entonces director del Instituto de Infraestructura Física de Escuelas del Estado de Veracruz (IFIDE) Mario González Figueroa anunció la construcción de la escuela con una inversión de 3 millones y medios de peso.

Efectivamente la construcción se inició el 25 de noviembre de 2010, ante la alegría de alumnos, padres de familia y autoridades educativas.

Sin embargo poco les duró el gusto  a todos, ya que Mario González Figueroa, (Mayito) quien entonces fungía como titular del Instituto de Infraestructura Física de Escuelas (IFIDE), otorgó la obra a la constructora de una gente cercana a él, Rafael Pérez Trichi, pero nunca se terminó, presuntamente el dinero no fue suficiente y todo se quedó en promesas.

Y así pasaron los meses y los años y los alumnos hasta el día de hoy no pueden tener una institución digna, con instalaciones para prácticas que lleve a egresar profesionistas mejor preparados; por lo que se refugian en  las instalaciones del antiguo hospital, con el temor de que el contrato es por tiempo indefinido, un buen día, a alguien se les ocurra y los corra del mismo.

Hasta el momento ninguna autoridad, nadie ha respondido por la inversión de más de 3 millones de pesos que se proyectó costaría la construcción del edificio que albergaría a 400 alumnos.

Lo poco que se logró avanzar, está ahí  deteriorándose, sin que la SEV meta la mano para solucionar este problema.

La construcción se puede observar en medio de maleza donde se ha vuelto nido de animales y de delincuentes, mientras los alumnos hacen sacrificios para poder tomar clases debidamente en el antiguo hospital.

Uno más de los denominados “elefantes blancos” que abundan ante la indiferencia de las autoridades, un caso más de impunidad, tráfico de influencias y hasta de desvío de recursos para un sector tan vulnerable como lo es la educación.

Pero además, en últimas fechas se le ha visto muy activamente a Mario González Figueroa, buscando otro cargo, para amasar beneficios sin ayudar verdaderamente a su gente, como él lo dice abiertamente.

(Nota de la Redacción: esta nota fue publicada en la edición del 26 de mayo del año 2015. A dos años de aquella información, la situación sigue igual: no se avanzó en la obra de construcción de la escuela de enfermería).

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